En medio de estas vicisitudes María de la concepción se va
forjando en el seno de un hogar profundamente cristiano en
la ciudad de San Luís Potosí. Grande temporada pasa en
haciendas y ranchos.
“mis padres se llamaron Octaviano de cabrera y clara Arias.
Era mi padre muy caritativo con los pobres; no podía ver una
necesidad sin aliviarla. Era de carácter alegre y franco. Mi
madre era una santa. Es joven y bonita Y que hasta su
avanzada edad dejara una huella extraordinaria en todos
aquellos que se le acerquen. Lo que mas le gusta es montar a
caballo; domina los mas fogosos corceles, galopa con la
gracia femenina de una elegante amazona.